Ir de compras puede resultar una
buena terapia para evadir los problemas cotidianos. Pero cuando se convierte en
un acto difícil de controlar, puede convertirse en un trastorno psicológico tan
grave como la ludopatía. En la actualidad está muy de moda lo de las víctimas
de la moda, quiero decir que esas personas anteponen los dictados de la últimas
tendencias al gusto personal y arrasan con las tiendas de forma impulsiva, pero
cuando el ir de compras se convierte en una obsesión difícil de controlar,
puede pasar de ser una víctima de la moda a un comprador compulsivo o adicto a
las compras, algo que ya no suena tan bien y se convierte en un problema
psicológico muy grave si no se trata a tiempo.
Significado
La oniomanía
proviene del griego, “onios” que significa “se vende”, un trastorno obsesivo
compulsivo de la personalidad que afecta a muchas personas y que consiste en
una necesidad o impulso de comprar cosas aunque no se las necesite porque les ocasiona una
satisfacción instantánea pero que no dura mucho para que después le siga un
sentimiento de culpa. Esta psicopatología suele estar asociada
con trastornos depresivos y baja autoestima, aunque la compra compulsiva
puede estar presente en otras enfermedades mentales como el trastorno bipolar o el trastorno
límite de la personalidad.
Dos investigadores de la conducta del consumidor,
Faber y O’Guinn(4), han definido la compra compulsiva
como “compra crónica y repetitiva que se convierte en la
respuesta primaria a los acontecimientos o emociones
negativas … que se vuelve muy difícil de parar y finalmente
resulta en consecuencias nocivas”.
La crisis y los avances
tecnológicos no han hecho más que agravar este problema, hasta hace poco se
daba en personas de entre 30 y 40 años, pero se ha ido extendiendo a los
adolescentes ya sea saliendo a comprar en tiendas o en Internet, normalmente la
persona que padece esta enfermedad no reconoce que tiene un problema porque
dice que vive en una “sociedad consumista.”
Causas
Aunque la causa que provoca la adicción a las compras se
desconoce, los especialistas en este tipo de trastornos afirman que es una
mezcla de causas biológicas y sociales. Como mecanismo biológico se encuentra
la falta de control sobre los impulsos, provocada por las anomalías cerebrales
relacionadas con la función de la serotonina (un neurotransmisor).Pero esta
patología tiene como causante principal la sociedad consumista en la que se
vive, donde el ir de compras se convierte en una actividad de ocio más que en
una necesidad. Según los psicólogos, la publicidad muestra a un individuo cuyo
poder se mide por la cantidad y la calidad de bienes que tiene. Ante esto las
personas con una personalidad poco desarrollada recurren a las compras para
saciar una cuota de poder que la sociedad no les dio de forma natural.
Consecuencias
Los adictos a las compras viven
en un mundo irreal, pues olvidan las consecuencias que puede provocar su
enfermedad, a ellos no les importa sacrificar sus necesidades básicas o la de
los demás, es por esta razón que provoca enfrentamientos con familiares, se les
aculan las deudas, ruina económica, ansiedad, depresión y en algunos casos el
suicidio.
Conclusión
En resumen, la oniomanía se
puede tratar pero siempre y cuando la persona que la padece reconozca
que tiene un problema y quiera ayuda para superarlo a pesar de que no
hay un tratamiento específico y solo va a depender del grado de adicción que
tenga. Para evitar este tipo de enfermedad es no comprar en exceso, ni tampoco
dejarse llevar por la publicidad, llevar solo necesario y evite comprar cuando
se esté en estado de depresión, así
llevara una vida sin deudas ni preocupaciones.
Referencia
Black, D. W. (2010). Compra compulsiva: una revisión. Revista de Toxicomanía y Salud
Mental, 28(3), 61-413. Link: https://www.psyciencia.com/wp-content/uploads/2016/03/RET16_4.pdf
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